Infancia

Síntesis

John tiene 10 años y vive en la Sudáfrica de los años 50, una sociedad marcada por el conflicto entre lenguas y religiones, preocupado por la indefinición que sufre en relación con su raza y su cultura.

Infancia (2003), junto con Juventud (2002) y Desgracia (1999), conforman la trilogía autobiográfica del autor.

A favor

La novela la forman fragmentos de una vida pasada, a veces insignificantes y triviales, relatados con una fluidez sencilla y perfecta. El conjunto construye una historia sólida, no le sobra ni falta nada. La historia de la infancia de un niño, que podría ser cualquier niño, en cualquier lugar, porque habla en realidad de la infancia universal, la que se sustenta en detalles invisibles a los adultos. Me ha maravillado como realmente parece narrado por un niño.

El relato en tercera persona pone distancia y convierte en poéticas, conmovedoras, las vivencias a menudo angustiosas. Me ha llevado de la mano a un mundo infantil, doloroso y a menudo injusto (un tema que a mi personalmente me convierte en muy impresionable), y no me ha dolido, al contrario, muy a menudo me ha hecho sonreír.

Me han interesado las reflexiones infantiles. Le preocupa, por ejemplo, como es posible que pueda sentir amor y a la vez odio hacia su madre. La odia porque ella es la responsable de que no sea normal (él tiene zapatos), le reprocha que le haya protegido tanto (no le haya dejado curtirse con los castigos paternos). Su padre, en cambio, le es totalmente indiferente, y esa contradicción también le preocupa.

Y, al mismo nivel de las grandes preocupaciones del niño, van apareciendo, una a una, todas las desigualdades de la sociedad estratificada y racista de Sudáfrica, discriminaciones por religión, pobreza, color de la piel, sexo…

Fragmentos

Su madre decide aprender a ir en bicicleta. El marido se ríe de ella porque la bicicleta no es propia de mujeres. Su hijo simpatiza con ella, hasta que un día la ve pedaleando por una avenida:

“Su pelo revolotea al viento. Parece joven, casi una muchacha, joven, fresca y misteriosa… escapando de él, escapando hacia su propio deseo. Él no quiere que se vaya. No quiere que ella tenga deseos. Quiere que se quede siempre en la casa, esperándolo. No suele aliarse con su padre contra ella: su única inclinación es aliarse con ella contra el padre. Pero en este caso, él está con los hombres.”

Al final, ella acaba abandonando la bicicleta, la han derrotado:

“…Y sabe que él tiene parte de la culpa. La compensaré algún día, se promete.”

En su cumpleaños invita a ir a una heladería a sus tres mejores amigos:
“La ocasión sería memorable, si no la estropearan los andrajosos niños de color que se pegan a la ventana para observarlos”… “En las caras de estos niños no percibe el odio que, lo admite, él y sus amigos merecen por tener tanto dinero mientras que ellos no tienen ni un penique. Por el contrario, son como los niños que van al circo y se tragan el espectáculo completamente absortos, sin perderse nada.”

Al final, reflexiona sobre la necesidad de no olvidar tantas vivencias:

«Lo han dejado a él solo con todos los pensamientos. ¿Cómo los guardará todos en su cabeza, todos los libros, toda la gente, todas las historias? Y si él no los recuerda, ¿quién lo hará?».

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: